Para que unos datos puedan considerarse realmente abiertos y reutilizables, deben cumplir una serie de características básicas:
- Actualizados: deben mantenerse al día para conservar su utilidad.
- Completos: deben ofrecer la información necesaria para comprenderlos correctamente.
- Limpios y precisos: deben ser coherentes, fiables y estar libres de errores.
- Reutilizables: deben publicarse en formatos que permitan su tratamiento y reutilización.
¿Cómo pueden reutilizarse?
La Ley 37/2007, sobre reutilización de la información del sector público, establece el marco para la reutilización de la información pública.
Como regla general, los datos pueden reutilizarse siempre que:
- Se mantenga la integridad del contenido.
- No se altere su sentido o significado.
- Se cite la fuente.
- Se indique la fecha de actualización de los datos.
En determinados casos, la reutilización puede estar sujeta a licencias o condiciones específicas, especialmente cuando existen derechos de propiedad intelectual de la Administración o de terceros. Estas condiciones deben ser claras, transparentes y estar disponibles en formato digital y procesable electrónicamente.
¿Cuáles son los límites?
El derecho a reutilizar información pública no es absoluto. Existen determinados límites establecidos por la legislación, entre ellos:
- La seguridad y defensa del Estado.
- La investigación de delitos.
- La intimidad y protección de las personas.
- La protección del secreto comercial.
- La información protegida por la normativa sobre secretos oficiales.
El objetivo es encontrar un equilibrio entre la apertura de la información pública y la protección de aquellos intereses y derechos que requieren una protección específica.